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lunes, 10 de junio de 2013

Draw my life en plena crisis: qué hacer, sr. White

En nuestro vídeo, hemos utilizado las cartas que le escribimos a Jose María Blanco White como guión para hacer el proyecto. La primera parte es de la carta de Violeta y el final de la mía.





Hecho por: Violeta García y Marina Portillo
Dibujo: Marina Portillo
Voz: Violeta García

martes, 4 de junio de 2013

Night and Death: soneto de Blanco White


Dedicated to S.T. Coleridge, Esq. By his sincere friend, Joseph Blanco White.

               MYSTERIOUS night, when the first man but knew
          Thee by report, unseen, and heard they name,
          Did he not tremble for this lovely frame,
          This glorious canopy of light and blue?

               Yet 'neath a curtain of translucent dew
          Bathed in the rays of the great setting flame,
          Hesperus, with the host of heaven, came,
          And lo! creation widened on his view!

               Who could have thought what darkness lay concealed
          Within thy beams, oh Sun? Or who could find,

               Whil'st fly, and leaf, and insect stood revealed,
          That to such endless orbs thou mad'st us blind?
          Weak man! Why to shun death, this anxious strife?
          If light can thus deceive, wherefore not life?


Oh noche oscura, si por vez primera
te viera yo venir, ¿no temblaría,
temiendo que esta clara luz del día,
este milagro azul se deshiciera?

Pero, si ya el lucero reverbera
al caer de la tarde, y la alegría
de mil estrellas nace, ¿negaría
que brilla más la creación entera?

¡Quién hubiera pensado, oh noche oscura,
que el propio Sol pudiera ensombrecerte,
tenerte entre sus rayos escondida!

Eres gloria de paz y de hermosura.
¿Por qué temer, entonces, a la muerte?
Igual que el Sol, ¿nos cegará la vida?

Traducción española de Esteban Torre

Noche misteriosa

Noche misteriosa, cuando nuestro primer padre supo de ti
por boca de Dios, y tu nombre oyó,
¿no le hizo temblar este hermoso marco,
esta espléndida bóveda de luz y azul?
Mas tras una cortina de traslúcido rocío,
bañado por las grandes llamas de Poniente,
llegó Héspero con toda la corte del firmamento,
y así vio el hombre ensancharse la creación.
Oh, sol, ¿quién podía pensar que tal oscuridad
se escondía entre tus rayos, o quién podía saber
que habiendo revelado ya hojas e insectos,
estuvieras tantas constelaciones ocultando?
¿Por qué entonces nos empeñamos en esquivar la muerte?
Si la luz puede engañar así, ¿por qué la vida, no?

Del libro, Poesía angloamericana. Antología bilingüe,
L’Eliana(Valencia), 2006.
© de la traducción, selección, introducción y semblanzas: José Silés Artés.




Incluido en todas las antologias de literatura inglesa
  • Un libro investiga la historia del poema 'Night and Death' de Blanco White
  • Varios autores proponen personales traducciones de la genial composición
Eva Díaz Pérez | Sevilla 01/05/2012
'Night and Death (Noche y muerte)' es el soneto trascendente, reflexivo, inquietantemente hermoso que el escritor sevillano escribió en su patria de adopción y que muchos consideran a la altura de Shakespeare, Milton o Wordsworth. De hecho, para el poeta y filósofo Coleridge fue "el poema mejor concebido en nuestro idioma". Un poema prodigioso que además es el objeto de estudio de un libro que indaga en su historia rastreando la crónica de sus múltiples traducciones.

'Night & Dream. El mejor soneto del idioma' (Berenice) se adentra en la biografía de un soneto, en los avatares teológicos y reflexivos que llevaron a Blanco White a escribirlo, las condiciones en las que lo hizo y su historia posterior.




lunes, 3 de junio de 2013

De la revolución al exilio: la generación de Blanco White



Alberto Lista
1. La generación sevillana “de la Revolución”: entre el Antiguo y el Nuevo Régimen


Esta generación bien pudiera llamarse de la Revolución, porque cuando ésta estalla en Francia (1789) cuando la edad media del grupo se aproxima a los veinte años; también podría calificarla de Ilustrada, puesto que las coordenadas intelectuales de sus integrantes están determinadas por dicha ideología; asimismo podría denominarse de la Transición, ya que todos viven plenamente el cambio del Antiguo al Nuevo Régimen; sin embargo opto por llamarla Generación de 1808 por varias razones. En primer lugar, porque dicha fecha marca un hito crucial en nuestra historia contemporánea; luego, porque en esos días la edad media del grupo se acerca a los cuarenta años, lo que significa que todos han terminado su formación, que todos están situados socialmente y que todos se ven obligados a tomar partido por unos hechos que determinarán su trayectoria posterior.
La Generación sevillana de 1808 está integrada fundamentalmente por trece hombres, siendo la diferencia de edad entre el mayor y el menor de catorce años. He aquí los integrantes:
Justino Matute y Gavina (Sevilla, 1764-1830), Joaquín Mª  Sotelo (Almería, 1766-Sevilla, 1831), José Marchena y Ruiz de Cueto (Utrera, Sevilla, 1768-Madrid, 1821), Manuel Mª del Mármol (Sevilla, 1769-1840), Francisco de Paula Castro (Sevilla, 1771-1827), Manuel Mª  Arjona (Osuna, Sevilla, 1771-Madrid, 1820), José Mª  Roldan (Sevilla, 1771-1828), Félix José Reinoso (Sevilla, 1772-Madrid, 1841), Eduardo Vácquer (Cádiz, 1772-Sevilla, 1804), José Mª  Blanco White (Sevilla, 1775-Liverpool, 1841), Alberto Lista (Sevilla, 1775-1848), Francisco de Paula Núñez y Díaz (Sevilla, 1776-1832) y Manuel López Cepera (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1778-Sevilla, 1758). A estos trece hombres deben sumárseles dos epígonos: Fernando Blanco (Sevilla, 1786-1849), hermano de Blanco White, y Félix Mª  Hidalgo (San Fernando, Cádiz, 1789-Huelva, 1835), que, aunque menores de edad, participaron activamente con el grupo. Ciertamente no todos tienen la misma importancia en el terreno de las ideas, de la estética o de la historia, pero lo que aquí importa no es su papel individual, papel que en algunos casos (Blanco White, Lista, Marchena, Reinoso, Arjona y Mármol) ha sido objeto de estudio, sino su consideración como generación, su consideración como minoría selecta -y por tanto desarraigada- de una sociedad que le tocó vivir una de las épocas más interesantes y más desgarradoras de nuestra historia contemporánea.
[…]
En palabras de Lista, "el grande vínculo que a todos unía entre sí era el deseo de consagrarse a todos los progresos del saber y a los buenos principios en todas las facultades, señaladamente en las letras humanas". Salvo la publicación en 1797 de un tomo titulado Poesías de una Academia de Letras Humanas, publicación que al decir de Lista provocó "una verdadera revolución en el gusto y en las ideas de la sociedad culta de Sevilla", la incidencia en la ciudad de las actividades realizadas por el grupo es mínima, sin embargo, una vez superada su etapa de formación y ya asentados socialmente, emprenderán una serie de tareas que sí repercutirán ampliamente en la sociedad de su tiempo. Estas actividades se agrupan en torno a la docencia y la prensa. Todos padecen una "obsesiva preocupación pedagógica" y como herederos de la Ilustración entienden que la renovación española sólo es posible a partir de un profundo cambio de mentalidad. Esta modernización que pretenden no es nada fácil y, para abrirse paso en la selva de la ignorancia, han de combatir contra enemigos anónimos o contra adversarios declarados, es decir, contra un pueblo alejado de toda preocupación científica y adormecido por la inercia de la tradición, y contra ciertos segmentos sociales que en vez de abrirse a las luces se contentan con burlarse de ellas y vilipendiarlas. Un grupo de estos es el clero (que controla la enseñanza y la cultura), al que ellos pertenecen y del que recibirán las más duras críticas, pues nunca les perdonarán la transgresión del orden establecido. De este desarraigo (ser miembro y no ser reconocido como tal) nace lo que Abellán denomina "el conflicto del ¡lustrado", pues "al renegar de una línea considerada como la tradición del catolicismo oficial, muchos les hicieron aparecer como extranjerizantes (afrancesados) y enemigos del espíritu nacional".
Este conflicto irá aumentado con el paso del siglo, acentuándose trágicamente con la llegada de los franceses, momento crucial en la vida de estos hombres de iglesia que sufren más descarnadamente que otros sus problemas de fe y de política, pues se hallan entre dos fuegos: por un lado, su propio grupo social y la tradición católica, que nunca abandonarán, y, por otro, el compromiso ético con su tiempo que los llevan a adoptar posturas arriesgadas en personas de su condición.
Los devotos del nuevo espíritu científico, manifestado por la aceptación de la observación como único método capaz de comprender el mundo y por el rechazo del principio de autoridad, son una minoría, minoría a la que pertenecen los hombres del grupo sevillano, sin embargo, hay que advertir que luchan ya a contracorriente, pues si se educaron en los últimos años del reinado de Carlos IV, años en los que parece triunfar el programa del Despotismo Ilustrado, cuando intentan poner en práctica sus conocimientos y llevar a cabo sus sueños la revolución en el país vecino y el terror subsiguiente mediatizarán sus ideas porque provocarán que larvadamente comience a organizarse una vieja tendencia española que estallará con toda virulencia en los acontecimientos de 1808. Frente a esta tendencia ellos oponen la enseñanza como único sistema de salvación y la mayoría participará de alguna u otra manera en la enseñanza. Durante 1803 y 1804, Blanco White sirve sin retribución alguna la cátedra de Elocuencia y Poesía de la Sociedad Económica, que en 1806, a petición de Matute y según el plan establecido por el propio Blanco, crea la cátedra de Humanidades, atendida sucesivamente por Lista, que la deja al ocupar la cátedra de Retórica y Poética de la Universidad, y Reinoso. Si Arjona se nos manifiesta como un incansable fundador de academias y Mármol personifica el autodidactismo impetitente, Lista encarna el maestro que todos los ilustrados llevaban dentro, pues desde que a los trece años ocupó la cátedra de Matemáticas de la Sociedad Económica hasta su muerte en 1848 no hizo otra cosa que fundar colegios, enseñar, dar clases y educar a la mejor juventud de España, como dijera Larra.
[En concreto Alberto Lista fue el primer director del Instituto San Isidoro, vinculado a la Universidad de Sevilla y decano de los centros públicos en la enseñanza secundaria andaluza].
Más repercusión tuvieron como periodistas, actividad que se divide en dos momentos, antes y después de 1808, fecha que marca el límite entre una etapa estética-social y otra política. La primera gira en torno a un solo periódico, El Correo Económico y Literario de Sevilla, y abarca desde octubre de 1803 hasta mayo de 1808 […]
La revolución de 1808, la invasión napoleónica y la guerra civil supusieron para el grupo sevillano, como para el resto del país, una falla en su vida y en sus actividades. El Correo desaparece y en su lugar lo ocupan otros periódicos. El más importante es el Semanario Patriótico, que en su etapa sevillana (del 1 de diciembre de 1808 al 31 de agosto de 1809) dirigen Antillón y Blanco. Al decir de Alcalá Galiano era un periódico muy próximo a las ideas francesas de 1789 y "el más preciado y respetado, y el que más influjo ejercía". Para Moreno Alonso es "el exponente más representativo de la revolución ideológica con anterioridad a la reunión de las Cortes". El Semanario se convirtió en el órgano de las doctrinas más avanzadas, en el defensor de la libertad y de la igualdad de todos los españoles, en un creador de opinión como nunca se había conocido hasta entonces en España, opinión que al radicalizarse dio lugar a que la Junta Central, temiendo males mayores, lo cerrara. Sin embargo su semilla arraigó en Sevilla, pues en torno al periódico creció una tertulia en la que junto a Blanco encontramos a sus viejos amigos Arjona, Reinoso y Lista, que, tras el cierre y alentado, protegido y financiado por la Junta, funda El Espectador Sevillano (del 2 de octubre de 1809 al 29 de enero de 1810) publicación de carácter doctrinario-político y signo liberal creado expresamente para explicar los fundamentos del parlamentarismo con el fin de preparar la monarquía constitucional. Otro periódico es A Sevilla libre, fundado por López Cepera en 1812 tras el abandono de la ciudad por las tropas francesas.

Fuente: Juan Rey, “Los escritores sevillanos en el tránsito del Antiguo al Nuevo Régimen”, Cauce, 13, 1990: http://cvc.cervantes.es/literatura/cauce/pdf/cauce13/cauce13_09.pdf



2. El exilio liberal

Los liberales sufrieron un largo y repetido exilio, que se inicia en 1814 y se repitió en 1823; y al que salieron tanto los afrancesados (Juan Antonio Llorente, Juan Meléndez Valdés, Leandro Fernández de Moratín, Alberto Lista, Mariano Luis de Urquijo, etc.) como los patriotas gaditanos.

Primer número de El Español (1810), publicado en Londres por Blanco White


Los liberales escogieron sobre todo Londres, varios de ellos bajo la protección de Lord Holland (los anteriormente citados, otros previamente expatriados, como José María Blanco White, y muchos otros: Antonio Alcalá Galiano, Joaquín Lorenzo Villanueva, Jaime Villanueva, José Canga Argüelles, Vicente Salvá, Antonio Puigblanch, Francisco Javier Istúriz, etc.) Otros eligieron Gibraltar, cuya proximidad les permitía intervenir en las conspiraciones insurreccionales (la de Torrijos, 1831 -por las mismas fechas fue ajusticiada Mariana Pineda, que se convirtió, como Torrijos, en un mártir mítico para los liberales españoles-), y donde también posteriormente tuvieron origen algunos evangelizadores protestantes (que pudieron entrar en España tras la revolución de 1868 -Juan Bautista Cabrera, Manuel Matamoros-).



Fusilamiento de Torrijos, pintura de historia de Antonio Gisbert, 1888.
Mariana Pineda

También fue Francia un destino muy elegido, donde llegaron a convivir afrancesados y patriotas (en ciudades como París y Burdeos -donde pasó sus últimos años Goya, en contacto con Leandro Fernández de Moratín y un grupo de españoles entre los que estaban comerciantes y financieros como Juan Bautista Muguiro y Martín Miguel de Goicoechea, que emparentó con el pintor-14 ).
En Portugal se radicó otro grupo de exiliados liberales españoles. En la colonia española de Lisboa conoció Espronceda a la que sería su mujer, Teresa Mancha, hija de un militar liberal exiliado (1826-1827).
La diáspora liberal española fue decisiva para la internacionalización de la clase política y la difusión de ideas y prácticas políticas, en ambas direcciones (los españoles se impregnaron de la cultura europea al tiempo que exportaban una particular imagen romántica de España -exotismo- y suscitaban un interés serio por su estudio -hispanismo-). La difusión exterior de la Constitución de Cádiz de 1812 fue tal, que llegó a imponerse como modelo constitucional para en las revoluciones de 1820 en Portugal e Italia.


José María Blanco White - Literatura en el exilio.

Estudió en los dominicos, donde conoció a quienes formarían con él la Academia de Letras Humanas de Sevilla. Se ordena sacerdote en 1799 pero entre 1802 y 1803 sufre una crisis de fe que le lleva a abandonar su vida de católico.
En 1805 fue a Madrid, en donde obtuvo una colocación sin retribuir en la Comisión de Literatos del Real Instituto Militar Pestalozziano y fue nombrado preceptor del infante Don Francisco de Paula. Viajaba con frecuencia a Salamanca pero tras estallar la guerra de la independencia volvió a la ciudad donde vivió sus primeros años, Sevilla. 
En 1810, se marcha a Inglaterra y allí, concretamente en Londres, publica ''El Español'' un periódico que fue censurado en España ya que en él, Blanco White se mostraba a favor de los revolucionarios hispanoamericanos que se alzaban en contra de la autoridad española. 
En 1820, la revolución liberal española le hace recuperar un interés hasta entonces perdido por su país. Por encargo del director de 'The New Monthly Magazine' escribe 'Cartas desde España' las cuales van apareciendo bajo el seudónimo de Leucadio Doblado y fueron recogidas en un volumen en 1822. En ella, aparte de temas culturales, critica insistentemente el atraso y la intolerancia existente en aquellos momentos en España. 

Curiosidades acerca de José María Blanco White



Odiaba el fanatismo de los católicos de la época. En Inglaterra consiguió hablar perfectamente la lengua inglesa, ya que tenía trato con el idioma desde pequeño. Llegó incluso a destacar como escritor en ese idioma con poemas como el soneto 'Night and Death' que ha pasado a las antologías de la literatura inglesa. Como crítico reprochaba a la poesía en español cierto anquilosamiento clasicista en forma, estilo y temática. Su lírica en castellano puede clasificarse dentro del Prerromanticismo.



La literatura en el exilio

Siglo XIX: el exilio liberal. Jose María Blanco "White"

Tenía ascendencia irlandesa. Su madre era muy religiosa y orientó a sus hijas a la clausura y a su hijo al sacerdocio.



Estudió en la universidad de Sevilla. En 1799 se convirtió en sacerdote. En 1803 sufrió una "crisis religiosa" y dejó de considerarse católico.

En 1808 se declara patriota y desde Sevilla colaboró con Isidoro de Antillón y Marzo en la redacción del semanario patriótico. Sus críticas hicieron que le consideraran una persona non grata por la junta suprema de España.

El 29 de enero de 1810 se trasladó a Cádiz y el 23 de febrero se marchó a Inglaterra para no volver; llegó el tres de marzo de 1810.

En Londres publicó El Español en 1810, prohibido en España y donde se mostró crítico con las autoridades españolas y muy comprensivo con los revolucionarios hispanoamericanos que empezaban a levantarse contra España, si bien su posición era la de la autonomía, no la de la independencia absoluta. Sus opiniones políticas fueron pasando de un inicial jacobismo a uniliberalismo más que moderado. Revisó las traducciones Bíblicas al español. 

La revolución liberal de 1820 le hace nuevamente interesarse por su país y redacta las Cartas desde España, que fueron apareciendo en 1821 con el seudónimo Leucadio Doblado y llegaron a recogerse en un volumen en 1822. En ellas, al lado de páginas costumbristas como las descripciones de la semana santa, de las corridas de toros y de los espectáculos teatrales, critica abiertamente la intolerancia y atraso de su país. Además también hace una crítica en profundidad del catolicismo, lo que lo convierte en uno de los pioneros de las ciencias religiosas en español, al dar un paso adelante respecto de los ilustrados españoles, que se habían limitado a la crítica al clero. 
Tradujo obras españolas al inglés y colaboró en la Enciclopedia Británica. Publicó importantes artículos sobre la literatura española. En 1823 aparecieron las Variedades o mensajero de Londres, revista que se difundía por Hispanoamérica. En 1825 publica Practical and internal Evidence against Catholicism, obra teológica.
Escribió en 1835 Observations on Heresy and Orthodoxy donde expone sus dudas religiosas. Escribió su autobiografía en 1845 en inglés: The Life of... written by himself. Escribió además algunas novelas en español con seudónimo, como Intrigas venecianas o Fray Gregorio de Jerusalén.


A Blanco White le repugnaba el fanatismo de los católicos. Guardó distancias con sus hermanas por vivir y morir en la clausura por orden de su madre.

Siglo XX: el exilio republicano

Durante los años 30 en España se da una rehumanización en la literatura española. Esta había tenido grandes escritores antes y durante la república, como las generaciones de escritores y poetas del 27 con vanguardistas como Rafael Alberti o Lorca.

Muchos escritores y poetas tuvieron que marchar al exilio por ser partidarios de la república y ser oprimidos por el dictador Franco; como por ejemplo Ramón Sender, Francisco Ayala o Rosa Chacel.
La mayoría de los escritores y poetas de la generación del 27 se dispersaron por distintos países y continuaron escribiendo desde el extranjero.






viernes, 17 de mayo de 2013

Carta a Jose María Blanco White

Hola señor White:
Soy Cristina; le escribo para decirle mi opinión sobre la emigración de jóvenes a otros países para buscar trabajo.
Pienso que los jóvenes estudiantes hacen bien en irse por su parte, porque ellos no tienen la culpa del paro en nuestro país; pero por otra parte se necesitan jóvenes con estudios aquí para poder sacar adelante el país. Si emigramos, un país (que no sería el nuestro) enriquecería gracias a la fuga de cerebros.
Pero, estoy dividida y entiendo que tengan derecho a buscar un trabajo digno y oportunidades para el futuro. No es justo que gracias a esta política haya millones de parados en España. Y si no hacemos nada, irá a más, y puede que yo, que le estoy escribiendo esta carta, algún día también esté en paro, o tenga que irme de España, el país donde he vivido durante toda mi vida.
Mi padre, de hecho, tuvo que irse de España. Él ya no es tan joven, pero igualmente, se tuvo que ir a trabajar a África si no quería perder su trabajo. En resumen, pienso que está bien que contemplen la idea de emigrar a otro país si no tienen oportunidad aquí, pero que no den por hecho que no hay trabajo en España, porque quien quiere, trabaja.
Saludos, Cristina.



José Villegas: "La vuelta del rebaño".

miércoles, 15 de mayo de 2013

Carta a Jose María Blanco White


Hola Señor White, le escribo esta carta para decirle lo que pienso sobre la emigración de jovenes a otros países para buscar trabajo.

Yo pienso que los jóvenes estudiantes no deberían irse a otro país porque hay que apoyar al país para salir de la crisis. Si emigramos a otros países, nuestro país empobrecería y el otro enriquecería. Aunque es difícil que esta crisis acabe tenemos que intentarlo para poder vivir mejor y para que los estudiantes puedan estudiar y disfrutar de su país, en caso contrario tendremos que seguir emigrando.


domingo, 28 de abril de 2013

Carta a Jose María Blanco White sobre el exilio



Estimado Blanco White:

Soy una joven española, estudiante de secundaria en uno de los institutos más antiguos de España.

Le escribo para plantearle alguna que otra pregunta sobre la emigración.

He leído, que otros muchos jóvenes de su generación supieron lo que era la cárcel o el destierro, unos después de la vuelta de Fernando VII y otros a continuación del trienio constitucional. Es sabido que hacia 1808 y hasta 1830 la cultura estaba bajo la presión política que impedía publicar en España alguna obra literaria que mereciera consideración.

Entre los que fueron víctimas de estas circunstancias estaba usted, junto a otros jóvenes escritores que tuvieron que emigrar al comenzar la guerra. Me pregunto qué sintió al tener que abandonar su país natal por la poca valoración que entonces se le daba a su labor. Supongo que dejar todo atrás no fue tarea fácil, a pesar de que Inglaterra era para usted un país conocido, su cultura y su lengua.

Hoy los españoles estamos mucho más formados que en la época de la Guerra de la Independencia española y también tenemos absoluta libertad de expresión. Aún así, seguimos emigrando a diferentes países para desarrollar nuestros conocimientos justo como hace dos siglos.

¿Piensa usted que España continúa sin apoyar al conocimiento y a la cultura de los jóvenes más formados? ¿Por qué si España ha llegado a ser un país tan desarrollado tenemos que seguir emigrando para que nos valoren?
Me gustaría que nos enseñara de su experiencia, y si le ha merecido la pena su exilio o no.
Aprovecho la ocasión para enviarle un atento saludo.


Retrato de la poetisa Carolina Coronado por Madrazo



jueves, 25 de abril de 2013

Carta al director: el dilema de los jóvenes



Estimado José María Blanco White: 
Le escribo para hablar le de un problema que en estos momentos ronda a España y del que ya estará informado. Una crisis que nos afecta a todos y que cada vez mas disminuye nuestra calidad de vida. Me gustaría recalcar la posición de los estudiantes en todo este tema, pues la viven muy de cerca y la sufren diariamente. A lo que realmente es a una cuestión que la mayoría de ellos tienen que plantearse: ''¿Rehago mi vida fuera de España o me quedo aquí a esperar que mejoren los tiempos? Es una situación dura para todos ellos y conlleva una difícil decisión. 
Usted ya vivió un dilema parecido, aunque en su caso tuvo que marchar sin opción. Es por eso que le explico este problema, porque usted mejor que nadie sabrá lo duro que es cambiar el país que les vio crecer por la necesidad de establecerse en otro que les brindará una oportunidad laboral. Puede que esta situación mejore, pero no todos se quedarán para verlo. Un saludo. 
María Fernández Mesa


Retrato de Faustina Sáez de Melgar, escritora y periodista

Retratos en postales arts con vuestras opiniones sobre la Expaña joven

Proyecto culminado: ¡Enhorabuena a todas y todos!

"Si vosotros vais, me voy
 si os quedáis, me quedo
en vuestro sitio estoy
no quiero más rodeos".